martes, octubre 27, 2009



Hoy desperté con ganas de escribir sobre algunas cosas que han ido sucediendo en estas últimas semanas, la verdad son bastantes las ideas que tengo en mi cabeza, pero también es verdad que muchas de ellas tienen que ver con mi naranjita, lamasnaranjita, la chascona que ha llenado mi vida de cositas ricas y dulces, me sorprendo de todo lo que ella me hace sentir, todo lo que me hace sentir con tanta facilidad, todo lo que hace sentir ha este personaje que he hecho de mi, el más antiguo de los caracoles (aunque ella me ha bautizado como su “codorniz”). Con mi naranjita (me encanta llamarla de esta manera “mi naranjita”), estuvimos leyendo un buen libro de Mario Benedetti “La Tregua”, nos acostumbramos a pasar nuestras tardes, yo leyéndole, ella escuchando, la verdad me siento bien leyendo, compartiendo algo que disfruto desde hace bastantes años, ella me dice, he insiste que siga leyendo, que le gusta oírme leer, mientras se encarga de ordenar nuestra casa, de preparar nuestra cena, de guardar la ropa en los cajones de la cómoda y del closet, en realidad no estoy muy seguro que tanto lo disfruta, pero tiene paciencia, esa paciencia que es necesaria para estar con un tipo como yo, lleno de cosas propias y exclusivas, todas difíciles de expresar, todas incansablemente pensadas y densas, algunas aburridas otras alucinadas, en fin, mis cosas.

La historia de Santomé (personaje principal en “La Tregua”), me atrajo casi desde el principio, Santomé va dejando escrito en su libreta las vivencias, sensaciones, desacuerdos y una serie de relaciones con su familia, su oficina, su vida con Avellaneda, su vida con Isabel, con sus antiguas amistades, su presente, su futuro. Todo encaminado a experimentar su último año laboral, luego de este año Santomé se jubilará.

En lo personal he quedado con un gusto de injusticia y desaliento por lo ocurrido con Avellaneda y lo difícil e irreversible de lo vivido por Santomé, es difícil, difícil entender un desenlace tal, en fin la historia está bien narrada y como ya lo dije, me atrajo desde un comienzo. Mi naranjita también quedo con un aire de tristeza, de falsa esperanza, de “pucha cay”, de “que lata”, “pero porque”, estos comentarios los realizaba mientras la cena estaba por ser servida, creo que ambos quedamos algo pensativos, en lo que a mí concierne me da más claridad y urgencia para disfrutar cada momento en que puedo estar con ella, con ella y sus ojitos, con ella y su boquita, con ella y su pelo despeinado, con ella y sus pequitas.
Hoy en la tarde leeremos la última hoja de “La tregua”, y yo comenzaré otro capítulo, con mi naranjita, uno nuestro, uno mío y de ella, uno muy cercano al amor, uno sinceramente vivido con todo el amor.

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Braham y su naranjita......

1 Comments:

Blogger AlegriadeQuerer said...

Agracias a ti, que siempre me llevas a estar contigo, que me buscas y nunca pierdes la fe en encontrarme.comienzo el año con tu tema preferido que es el amor, es tu razón para vivir y para morir.Fuiste libre hasta el fin, tuviste un ideal claro y lo defendiste con tu sangre para salvarnos.Nadie como tu conoce nuestros pensamientos, y sabes muy bien lo que valemos.

Te pido paciencia para nuestros padres, amor para las parejas, responsabilidad para con nuestros hijos, tolerancia para los ancianos, comprensión para todos nuestros hermanos, compasión para el que sufre, servicio para todos.Dios no vuelvas a vernos egoístas, orgullosos, rebelde, disconformes, pesimistas.

Dios gracias por que tenemos la dicha de compartir un nuevo año.

Tu amiga yudelka

diciembre 30, 2009 2:48 a. m.  

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