domingo, mayo 03, 2009

Mi historia fue así…

Yo el más antiguo de los caracoles existentes en el jardín estaba loco por verte y allí estabas, la naranjita más linda entre todas las flores y frutas, cada mañana me levantaba más temprano y salía antes de casa para terminar mis labores lo antes posible y así ver el amor redondo que es esa naranja…

Ella tenía muchos nombres y el pelo negro y largo y desordenado, y yo no podía dejar de mirar sus ojos, y en ocasiones cuando ella me miraba de reojo, Dios… que nervio… se me apretaba la pancita, cada día y cada tarde, sin decirnos nada, buscábamos el modo de estar uno enfrente del otro, y mientras el mundo seguía su rumbo y el jardín jugaba a dar tumbos, ella y yo nos quedábamos junto a nuestra forma sin hacer otra cosa que mirarnos a escondidas.

Con el tiempo fuimos empezando a hablar, a regalarnos dibujitos de corazones, a juntarnos a la orilla del jardín…, un día jugando, ella dejo un beso en mis labios, y yo el más antiguo de los caracoles, guarde el hermoso tesoro que un primer beso nos puede entregar.

Mi historia es así…

El tiempo es un elemento de precioso contenido y de valor irremplazable que se debe entregar a nuestra motivación de vida, y quise caminar los pasos de mi naranjita, convertirme en su compañía necesaria, en su ilusión, en su alegría, quise hallarme siempre allí…, pero el tiempo cobro cada minuto y no tuve los recursos ni el oro para tener tu compañía, siendo solo un simple caracol cada oportunidad costaba más y más y más… hasta que me fue negada tu presencia y tu aroma y fui entregado a la ausencia, he querido despertar los sueños dormidos, y dormido es que me encuentro hoy…

Pero nos falto tiempo, tiempo para ver cada amanecer, tiempo para soñar despiertos, tiempo para no sentirme tan apurado ni minimizado ante cualquier evento o circunstancia que necesitaba tu atención, nos falto tiempo y no te pude convencer de que me dejarás anidar cerca de ti y te alejaste cada día un centímetro más hasta que me entregaste a la ausencia, a la desesperanza de tu rechazo…

Mi historia sigue así…

Yo el más antiguo de los caracoles sigo enamorado de ti y lo estaré por siempre, en el interior de mi conchita te mantendrás siempre joven y viva… eternamente…
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braham entregado a la ausencia......
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